La voz es un vehículo para nuestras emociones. Las canciones de amor estimulan nuestro corazón; un alarido nos congela de terror; un determinado tono de voz puede llenarnos los ojos de lágrimas. El sonido libera los recorridos internos de nuestro cuerpo. Gracias a las vibraciones de los tejidos los músculos se relajan, los fluidos circulan, los nervios se calman.

Si soltamos el control y permitimos que el sonido emerja de nuestro cuerpo, y nos disponemos a escuchar sus cualidades, podemos hacer conciente una nueva gama de experiencias, descubriendo un modo más rico de percibirnos a nosotros mismos.

Escuchando nuestros sonidos podemos llegar a percibir nuestros sentimientos.

Miércoles, de 18:00 a 20:00 hs.  Coordina Marcela Vartanian

NUEVO HORARIO   

Viernes, de 10:30 a 12:30 hs.  Coordina Leonardo Piatti

Inscripción previa obligatoria